Los desastres de la guerra, una serie de 82 grabados sobre las crueldades de la Guerra de Independencia, ocurrida en España en el contexto de las Guerras Napoleónicas, son por un lado el súmmum litográfico y la madurez formal del Dibujo como técnica artística diferenciada de la Pintura (ya que hasta el momento éste se había encadenado a la ilustración de manuales de ciencias y de algunas obras literarias), por el otro lado, suponen también la mayor colección de imágenes de denuncia social y el más completo reportaje gráfico de una guerra hasta el momento.
Francisco de Goya no se amilana a la hora de mostrar los muertos amontonados, la gente pudriéndose viva por el hambre, los asesinatos y torturas, la obra es cruda y real, y por si eso no hubiese de ser suficiente para conmover a las generaciones futuras que lo observasen, además queda plasmado que fue contemplada por el autor directamente, sin ser imaginaciones ni reinterpretaciones propias de otros cuadros de guerra. El octubre de 1808, el general Palafox pidió a Goya que viajase de Madrid a Zaragoza, la ciudad que aguantó tres sitios franceses a costa de los miles de civiles que murieron defendiéndola, atravesando un país en guerra para retratar la resistencia heroica que habían comenzado allí, pero lo único que vio el pintor fue al pueblo desangrándose allí donde fuera. Eso es lo que rasgó de las planchas de metal para ilustrar en Los desastres de la Guerra.
El concierto para piano Los desastres de la guerra que he compuesto y que podéis escuchar en el vídeo de arriba [Los desastres de la guerra (GOYA) - Música de Félix Royo] vuelve la mirada a los inicios del siglo XIX a través de la identidad española más popular (Romanticismo e inicios del Nacionalismo), haciendo algo que le gustaba mucho a Beethoven (1770-1827) que es pedirle al piano no sólo lo más intimista sino también el fuego de toda una orquesta tocada a la vez en un único instrumento. Debido a esto en numerosos momentos el piano no será más que un vehículo para un fragor orquestal. Al mismo tiempo hay matices habituales en mi forma de componer como armónicos que se cruzan para dejar posos enarmónicos, notas sesgadas de forma percusiva, repeticiones que se convierten en variaciones, atomización de notas que atraviesan el silencio, etc.
El vídeo comienza con una ráfaga de imágenes lanzadas al cerebro para que tenga que reaccionar de forma similar a un espectador real, las mismas imágenes que ve el hombre arrodillado del primer grabado: "Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer". A continuación pasan los grabados uno a uno con el tiempo justo para que la vista busque los puntos de fuga y de atención de la composición y se grabe así en la retina y que el cerebro lance de la memoria a corto plazo sus impresiones recién adquiridas. Intimismo; adentraos en las ilustraciones. Espero que lo disfrutéis a la vez que horroricéis.
Publicado también en OcioZero.com: Los desastres de la guerra
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domingo, 21 de agosto de 2011
LOS DESASTRES DE LA GUERRA
Etiquetas:
Goya,
Grabado,
Lo hice yo,
Música,
Violencia
sábado, 20 de agosto de 2011
DETRÁS
La sangre se desparrama por el suelo,
mancha los zapatos del reportero,
la cámara muestra la imagen sesgada
pero el disparo ha sido certero.
Detrás de la bala alguien apretó el gatillo,
tras la nube de pólvora estaba el AK-74
y una mano tiene aún el arma bien agarrada,
en tensión los músculos del brazo.
Detrás el que vendió el arma de asalto,
el que transportó las balas, él las trajo,
la empresa que los fabricó también tiene la culpa
mas también comercia el Gobierno, y del trato se ha lucrado.
Detrás están los intereses de mucho desinteresado
en las muertes que resultan de su dinero;
a la par estás tú escondido tras la lectura
porque a los guardianes de esos perros has votado.
mancha los zapatos del reportero,
la cámara muestra la imagen sesgada
pero el disparo ha sido certero.
Detrás de la bala alguien apretó el gatillo,
tras la nube de pólvora estaba el AK-74
y una mano tiene aún el arma bien agarrada,
en tensión los músculos del brazo.
Detrás el que vendió el arma de asalto,
el que transportó las balas, él las trajo,
la empresa que los fabricó también tiene la culpa
mas también comercia el Gobierno, y del trato se ha lucrado.
Detrás están los intereses de mucho desinteresado
en las muertes que resultan de su dinero;
a la par estás tú escondido tras la lectura
porque a los guardianes de esos perros has votado.
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